No les pasó alguna vez estar solteros pero felices? Lo que bien se suele llamar “soltera y sin apuro”. Ahora, que es lo que pasa cuando después de estar convencida de que ése es tu estado ideal, el mundo se confabula en tu contra para hacerte creer que estás pasando por una etapa de “negación”. Se preguntarán a que vengo con todo ésto, sencillo, a mí me pasa éso, les cuento...
Yo siempre me cruzo con alguien que está felizmente de novio/a, y en nuestra charla es totalmente inevitable que me haga la típica pregunta: “Y vos, ¿Estás de novia?”; a lo que yo le respondo con una sonrisa en la cara: “No”. A esto le sigue una mirada de mi colocutor que refleja una mezcla de “¡Qué pena!” y “¡Qué fuerte es!”. Por lo que me veo en la penosa situación de explicarles que estoy soltera pero feliz con mi situación y que no necesito un novio para ser “feliz”. El problema es que ésto no todos lo entienden y lo puedo ver reflejado en esa cara que no tuvieron la amabilidad de cambiar después de mi explicación, todo lo contrario, ahora empeoró para convertirse en: “Pobre, está pasando por la etapa de negación”. Como si ésto fuese poco, me ofrecen presentarme a un sin fin de amigos que son “ideales” para mí, a lo que me encantaría responderles: “si gracias, pero NO gracias”, pero como mi buena educación me lo impide, tan solo me niego con mi mejor cara mientras que intento huir del tema.
Ahora, mi pregunta es: ¿Qué tan mal estoy yo? Realmente es necesario estar en pareja con alguien para pasarla bien, y si no es así, porqué la gente te hace creer que sí. Creo que es una de esas preguntas existenciales que no voy a poder revelar hasta tener un noviazgo como el de mis amigas, cosa en la que en este momento no estoy interesada, por lo que viviré en la ignorancia por algún tiempo más.


